Nacimiento del Mesías Interior
- Aldara Fernandez
- 24 dic 2021
- 3 Min. de lectura

El solsticio de invierno que es el día más corto y por tanto más oscuro del año también es un punto de inflexión. Una vez que el solsticio ha terminado los días se vuelven más largos y más llenos de luz. La noche oscura del alma no es diferente, es una señal de que la luz está llegando e interviene de manera significativa en el nacimiento de nuestro Mesías Interno.
La Kabbalah nos enseña que todo desafío externo es una oportunidad de crecimiento interno, de reconexión a la Luz. Las señales actuales que se presentan en el nivel físico y material nos dicen que la humanidad va bien en su camino hacia alcanzar la conciencia de Mesías.
Es extremadamente refrescante conectarse con las verdades universales sobre el concepto del Mesías presentado por la Kabbalah, teniendo en mente que la Kabbalah existe desde antes de cualquier religión formal.
La sorprendente revelación de la Kabbalah es que cada persona es el Mesías. El verdadero significado de la Navidad es el nacimiento espiritual del hombre. La eliminación del caos necesita de la conciencia colectiva de todas las partes, y el Mesías es la empresa colectiva de todos los seres humanos. Cuando cada uno de nosotros cumpla con los requerimientos de conciencia y comportamiento, y nos convirtamos en el Mesías en nuestro interior, sólo en ese momento podremos atraer y formar parte de un Mesías colectivo.
La palabra hebrea para Mesías es mashíaj, y proviene de la raíz mashaj, que significa “ungir, untar con aceite, o consagrar.” La palabra griega para Mesías o Ungido es Cristós, traducido al español como Cristo.
Todos nosotros tenemos un Mesías Interno, también conocido como Alma Espiritual, en ese sentido todos hemos sido “ungidos y consagrados”. Somos perfectos en nuestra más pura esencia, y aunque quizás no reflejamos eso en el mundo físico, estamos llenos de la gracia y perfección del Creador. Hechos a imagen y semejanza, todos poseemos las cualidades de Dios en nuestro interior, y está en nosotros hacer que comiencen a desarrollarse y a crecer.
Cuando todas las personas entren en comunión con su Mesías/conciencia individual, viviremos la presencia del Mesías. La asombrosa Luz del Creador será revelada en todo su esplendor y el caos, el epítome de la oscuridad, simplemente desaparece ya que la oscuridad no puede coexistir con la Luz.
Lo que parece surgir de este antiguo pero revolucionario concepto es la idea de que no es Dios quién decide si la humanidad continúa viviendo en dolor y sufrimiento. La idea de que Dios ejerce maldad en la humanidad contradice el principio cabalístico fundamental de que Dios es sólo bondad y sólo tiene deseo de compartir Su Beneficencia. A la humanidad se le dio el poder del libre albedrío y la autodeterminación.
Habrá algunos que, por todas las razones aparentemente correctas y racionales, no aceptarán la idea del dominio de la conciencia sobre la realidad física. Se resistirán a este principio a pesar de la necesidad de soluciones a los problemas que todos enfrentamos en nuestra vida diaria.
La Luz puede estar escondida en las situaciones más inesperadas y sorprendentes. Si enfrentas cada desafío con una intención clara de revelar más Luz, ninguna oportunidad se perderá.
La Navidad fecha que coincide con la festividad de Jánuca y el solsticio de invierno, es un acontecimiento cósmico y místico que ocurre en el nivel interno.
Es la oportunidad de permitir que afloren en nosotros las virtudes, dones y atributos que esperamos continuamente que “Dios nos otorgue” pero que sin duda ya existen en nosotros y la forma de que se revelen es a través del compartir. Cualidades tales como el amor, la bondad, la generosidad, el respeto, la gratitud y la compasión sólo se expresan en la abundancia y no en la mentalidad de la carencia que es propia del nivel más bajo del ser o Ego.
El Mesías Interno se encuentra en el cuerpo mental superior, en nuestra mente divina. Cuando logremos como humanidad dominar el cuerpo mental inferior y unirlo al superior, es cuando se dará la venida del Mesías.
¡Albricias! El Mesías ha nacido, eres tú. Tu trabajo es permitir su manifestación en todas las áreas de tu vida.
Felices Fiestas y Próspero Año 2022
Comentarios